Septiembre marca el regreso a la rutina. Los niños vuelven a las aulas, los adultos retoman el trabajo y la vida familiar recupera horarios más estrictos. Pero no somos los únicos que sentimos ese cambio. Nuestros peluditos también lo viven, y a menudo lo hacen con cierto estrés.
Durante el verano, los perros y gatos suelen disfrutar de más compañía, paseos, juegos y atención. De repente, con la vuelta al cole, se encuentran con largos ratos de soledad y menos interacción. Este contraste puede afectar a su bienestar emocional y provocar conductas poco habituales.
En este artículo te contamos cómo perciben este cambio, qué señales debes observar y qué estrategias puedes aplicar para ayudarlos a adaptarse mejor. Además, te recomendamos productos específicos para su bienestar, que pueden convertirse en grandes aliados en este proceso.
¿Qué sienten perros y gatos en esta etapa?
Perros
Los perros son animales muy sociales. Durante las vacaciones suelen tener a su familia cerca casi todo el tiempo, lo que significa paseos más largos, juegos y compañía constante. Cuando llega septiembre y la casa se queda vacía durante horas, muchos perros sienten ansiedad por separación.
Esa ansiedad se manifiesta de diferentes formas. Algunos ladran o lloran sin parar, otros pueden morder muebles, arañar puertas o incluso intentar escapar. También es común que se muestren más nerviosos, pierdan apetito o duerman en exceso.
Incluso hay perros que, igual que nosotros, sufren una especie de “síndrome postvacacional”. Pasan de un verano activo a un otoño más sedentario, lo que puede repercutir en su estado de ánimo e incluso en su salud física, favoreciendo el sobrepeso.

Gatos
Aunque los gatos suelen ser más independientes que los perros, eso no significa que no noten los cambios en la rutina del hogar. Para ellos, cualquier alteración en su entorno puede ser fuente de estrés.
En la vuelta al cole, es habitual que algunos gatos se escondan más, dejen de comer con normalidad o empiecen a marcar con orina. También pueden mostrarse más irritables o ansiosos.
El estrés en los gatos no solo afecta a su comportamiento, también puede tener consecuencias físicas. Algunos desarrollan problemas urinarios o digestivos, que suelen estar directamente relacionados con el nerviosismo.

Estrategias prácticas para facilitar la transición
Ayudar a nuestros peluditos en la vuelta al cole empieza por mantener una rutina clara. Los perros y gatos se sienten más tranquilos cuando saben qué esperar, así que es recomendable establecer horarios regulares de comida, paseo y juego. Esta estabilidad aporta seguridad y evita que los cambios les resulten tan bruscos.
También conviene prepararles con antelación. Aumentar poco a poco los tiempos en los que se quedan solos facilita que el regreso al trabajo o al colegio no suponga un choque tan grande. Una adaptación progresiva es siempre más amable para ellos.
La estimulación física y mental es otro pilar fundamental. En el caso de los perros, pasear, jugar a buscar premios o utilizar juguetes de inteligencia ayuda a canalizar energía. Para los gatos, rascadores, juguetes o comederos tipo LickiMat son grandes aliados para mantenerlos ocupados mientras están solos en casa.
No hay que olvidar la importancia del entorno. Un espacio acogedor con su cama, agua fresca y algunos objetos familiares aporta tranquilidad a los perros. En los gatos es esencial mantener sus rincones favoritos, el arenero y las zonas de descanso en el mismo lugar para que sientan estabilidad.
Por último, pequeños detalles como dejar la radio o la televisión encendida pueden hacer que la casa no se sienta tan vacía. Y si los periodos de ausencia son largos, contar con un paseador, una guardería canina o incluso un cuidador a domicilio puede ser una excelente alternativa para ofrecerles compañía y socialización.
Productos aliados: ADAPTIL y FELIWAY

Además de las medidas anteriores, existen productos específicos que ayudan a reducir el estrés en esta época del año. Entre los más recomendados están ADAPTIL para perros y FELIWAY para gatos.
ADAPTIL para perros
ADAPTIL utiliza feromonas apaciguadoras que imitan las señales naturales que una madre transmite a sus cachorros para hacerlos sentir seguros. Aplicadas en el entorno, ayudan a que los perros adultos se sientan más tranquilos y confiados.
Durante la vuelta al cole, ADAPTIL puede ser un gran aliado para los perros que sufren ansiedad por separación o se muestran nerviosos al quedarse solos. Se puede utilizar en diferentes formatos, como difusor para el hogar o collar calmante.
El difusor es ideal para espacios interiores, ya que libera feromonas de manera continua. El collar, por su parte, resulta útil si tu perro pasa parte del tiempo fuera de casa o si necesitas que se sienta calmado también durante los paseos.
Además de reducir el estrés, ADAPTIL favorece una adaptación más rápida a los cambios en la rutina. Si se combina con ejercicio, estimulación y una buena organización de horarios, los resultados suelen ser muy positivos.
FELIWAY para gatos
En el caso de los gatos, FELIWAY ofrece un efecto similar, pero adaptado a su naturaleza felina. Este producto imita las feromonas que los gatos utilizan para marcar su territorio como un espacio seguro.
Colocar un difusor FELIWAY en la estancia donde tu gato pasa más tiempo ayuda a que se sienta protegido y tranquilo durante la ausencia de su familia. Es especialmente útil para gatos que tienden a esconderse, dejar de comer o mostrar comportamientos de estrés cuando hay cambios en casa.
Existen varias versiones de FELIWAY, pero la más recomendable en la vuelta al cole es FELIWAY Optimum, que combina diferentes mensajes de calma para ofrecer un mayor bienestar. Usarlo durante estas semanas puede reducir marcajes, maullidos excesivos y comportamientos asociados a la inseguridad.
Al igual que con los perros, la clave está en combinar este apoyo con rutinas claras y un entorno adaptado. De esta forma, el gato no solo se sentirá más calmado, sino que también mantendrá un comportamiento más equilibrado.
Otras alternativas complementarias
Además de ADAPTIL y FELIWAY, existen otras opciones que pueden ayudar a que la vuelta a la rutina sea más llevadera. Algunos suplementos naturales con ingredientes como valeriana, pasiflora o triptófano ayudan a reducir el nerviosismo. Siempre es recomendable consultar con el veterinario antes de administrarlos.
El enriquecimiento ambiental también juega un papel esencial. Para los perros, los juegos de búsqueda, los paseos en lugares nuevos o el uso de premios escondidos son una buena forma de estimulación. Para los gatos, los rascadores altos, los escondites y los juguetes de caza permiten canalizar su energía y mantenerlos ocupados.
También queremos destacar que próximamente contaremos con jardines aromáticos en la tienda y en la web, un recurso natural que estimulará los sentidos de tus peluditos y contribuirá a su calma. Las terapias florales pueden ser un apoyo complementario, aportando tranquilidad y bienestar durante esta etapa de adaptación. Más adelante dedicaremos una entrada completa a las terapias holísticas para perros y gatos, con recomendaciones sobre cómo incorporarlas de forma segura en su rutina diaria.
Con pequeños cuidados, juguetes, rutinas y estos recursos naturales, tus perros y gatos podrán afrontar la vuelta al cole de manera más tranquila y equilibrada.
Un nuevo curso para toda la familia
La vuelta al cole no solo marca el inicio de un nuevo curso para los niños, también para nuestros peluditos. Ellos sienten la ausencia, los cambios de horarios y la reducción de momentos compartidos, pero con un poco de planificación podemos hacer que esta transición sea más llevadera.
Mantener rutinas claras, ofrecer estimulación diaria y crear un entorno seguro son pasos sencillos que aportan calma y confianza. Y si además añadimos el apoyo de productos que potencian su bienestar, estaremos dándoles una ayuda extra para afrontar esta etapa con más serenidad.
Al final, septiembre no tiene por qué ser un mes difícil. Con cariño, constancia y algunos recursos prácticos, nuestros compañeros de cuatro patas también podrán disfrutar de esta nueva etapa. Porque el regreso a la rutina es un reto compartido, y cuando toda la familia se adapta en armonía, el curso comienza mucho mejor.

